Creemos firmemente que este año 2008 será el año del cumplimiento de las promesas de Dios para nuestro país, pues ya estamos viviendo los tiempos de avivamiento que muchos de quienes nos antecedieron quisieron ver. En función de ello, ya nos estamos preparando para el intenso trabajo que el Señor nos ha entregado para este año, creyendo que con su presencia y su poder alcanzaremos las más grandes victorias espirituales de nuestra historia.
Es nuestro deseo para usted en este año, que pueda experimentar aún más la gracia, el amor y el poder de Dios en su vida, uniéndose al equipo ganador: El equipo de Jesucristo.