En Maranatha Caracas seguimos adelante, creyendo firmemente en las promesas de Dios contenidas en su Santa Palabra. Este año 2008 ha sido de grandes y maravillosas bendiciones. Hemos sido bendecidos en todos los sentidos, pero lo más importante es ver cómo las personas vuelven sus vidas al Señor, engrosando las filas de nuestra congregación, reconociendo que Él es la única opción para poder vencer en una sociedad en la cual se observa un deterioro moral acentuado. A pesar de las circunstancias, seguimos creyendo que el Reino de Dios se ha acercado a Caracas y que Él tiene cuidado de los suyos.