Hay que vivir conscientes de que existe un cielo y un infierno, porque al saberlo nos levantamos a diario con ganas de vivir correctamente. El deseo de Dios es que todos los seres humanos sean salvos. Por estas razones es que debemos llevar la cruz de Cristo y amarlo por sobre todas las cosas.
Llevar la cruz de Cristo significa hacer su voluntad y vivir en santidad, lo cual es algo práctico. Consiste en experiencias vivenciales y cotidianas. Tu vida y comportamiento serán el reflejo de tu comunión con Dios.
Todo cristiano debe desear agradar a Dios, y para ello debe someterse a un proceso de santificación.
Filipenses 2:1-4. Debemos voluntariamente ceder nuestro derecho por el de los demás.
Un ejemplo diario de vivir de acuerdo a la Palabra de Dios lo constituye el matrimonio, donde el esposo debe amar a su esposa satisfaciendo todas sus necesidades, tanto emocionales como económicas. Por otra parte la esposa debe darse por completo a su esposo (1ª de Corintios 7). La santidad incluye nuestra relación conyugal; es algo en lo cual debemos estar bien.
Por otra parte el soltero debe esforzarse por agradar a Dios y prepararse para la vida diaria. La historia del profeta Daniel nos muestra que fue muy preparado en toda ciencia, lo cual le abrió muchas puertas.
Filipenses 4:5 enseña que todos deben ver que eres bueno y amable; es decir, un buen cristiano, ser el mejor y brillar en todo lo que hagas. |